Control de Miopía
Estrategias clínicas comprobadas para frenar la progresión de la miopía en niños y adolescentes
¿Qué es el Control de Miopía?
El control de la miopía es un conjunto de tratamientos basados en evidencia científica dirigidos a ralentizar el avance de la graduación en niños y jóvenes durante su etapa de crecimiento. A diferencia de las gafas tradicionales que solo corrigen la visión borrosa pero no detienen el aumento de las dioptrías, estas terapias buscan frenar la causa biológica.
Una miopía que progresa por encima de -5.00 o -6.00 dioptrías aumenta significativamente en la adultez el riesgo de desprendimiento de retina, glaucoma, cataratas tempranas y maculopatía miópica. Por eso, intervenir a tiempo protege la salud visual futura de tus hijos.
¿Para quién está indicado?
- Niños y adolescentes entre 6 y 17 años cuya fórmula de miopía aumenta año tras año.
- Hijos de padres miopes con predisposición genética al incremento rápido.
- Niños con jornadas intensivas de estudio, lectura y exposición prolongada a tabletas o teléfonos.
- Menores diagnosticados con miopía temprana antes de los 8 años.
¿Cómo se implementa el tratamiento en CERVO?
Cuidamos cada detalle desde tu llegada hasta la entrega de tus resultados o indicaciones.
Medición de Longitud Axial y Refracción Ciclopléjica
Medimos con precisión milimétrica el largo del ojo y graduamos tras relajar el músculo de enfoque.
Selección de la Estrategia Terapéutica
Evaluamos lentes oftálmicos con desenfoque periférico (DIMS/H.A.L.T.), lentes de contacto o colirios de atropina a dosis bajas.
Pautas de Higiene Visual y Vida al Aire Libre
Brindamos recomendaciones prácticas sobre iluminación, distancia de trabajo y actividades bajo luz natural.
Monitoreo Trimestral o Semestral
Controlamos el crecimiento axial del ojo para verificar la efectividad de la terapia.
Equipamiento y Tecnología Empleada
Beneficios Clave
Preguntas Frecuentes
Aclaramos tus dudas más habituales sobre este procedimiento o consulta.
¿A qué edad se debe iniciar el control de miopía?
Tan pronto como se diagnostica el inicio de la miopía en el niño, idealmente entre los 6 y 9 años, cuando el ojo se encuentra en su fase de mayor crecimiento.
¿Las gafas convencionales no son suficientes?
Las gafas comunes enfocan bien en el centro pero provocan un desenfoque hipermetrópico en la retina periférica, lo cual envía un estímulo al ojo para que siga creciendo y la miopía aumente.
